Las águilas calvas tienen una vista asombrosa. Sus ojos tienen dos centros de enfoque, lo que les permite ver muy bien hacia delante y hacia los lados al mismo tiempo.
Las águilas ven cuatro veces mejor que los humanos con una vista perfecta. Volando a una altura de hasta 1.000 pies sobre aguas abiertas, las águilas aún pueden divisar a sus presas (peces) más abajo.