Ajuste el termostato a 68 °F cuando esté despierto y bájelo cuando duerma o esté fuera de casa. Bajando el termostato entre 10° y 15° durante 8 horas, puedes ahorrar entre un 5% y un 15% al año en la factura de la calefacción.
Verano:
Ajuste el termostato a 78 °F sólo cuando esté en casa y necesite refrigeración.